Francisco González de Tena, “Niños invisibles en el cuarto oscuro” y “El papel de la Iglesia en Auxilio Social”

14.11.2012 20:04
        Dibujo de portada de Carlos Gimenez                                 
La colección de relatos autobiográficos agrupados en el título Niños invisibles en el cuarto oscuro, tiene tal fuerza expresiva que sólo lleva un trabajo de coordinación y depuración del lenguaje. Aunque bajo una apariencia poética, que trata de trasladarnos a una época de la “socialización del silencio”, supone un aldabonazo a la sensibilidad que recuerda en algunos de sus pasajes a Los girasoles ciegos aunque no estuviese en la recámara del autor, casi coetáneo de los informantes por lo que la empatía es algo que resulta evidente desde la primera página.
 
El ensayo con el título de
El papel de la iglesia en Auxilio Social, destaca quizá el aspecto más sobresaliente de la tesis doctoral del autor. La Iglesia, despojada de aspectos espirituales y tratada como instrumento de poder, es el punto de referencia de aquellos centros que buscaban la formación integral de niños y jóvenes como prototipos del principio joseantoniano: “mitad monjes, mitad soldados”. Lo primero fue confiado a la Iglesia, que lo hizo su objetivo (frustrado) y lo segundo no pasó de ser un mero remedo de “cuarteles para pequeños”, que se convirtieron en pequeños cuarteles con su disciplina y sus toques de corneta.